jueves, 14 de enero de 2010

UNA ANÉCDOTA DE MARICONES


Hoy voy a contar una anécdota simpática de mis tiempos de la cruz y la espada. Aclaro antes que nada que modificaré levemente algunos detalles y circunstancias de la historia para evitar posibles problemas y no herir susceptibilidades.

En la primavera de 2000 una conocida asociación de “gays y lesbianas” de mi ciudad emprendió una sonada campaña reivindicativa de determinados derechos del colectivo, en especial el "matrimonio" y el acceso regular a la pensión de viudedad. La campaña consistió en un amplio despliegue de cartelería, organización de fiestas en bares de copas y aparición en varios medios de comunicación.

El presidente de esta asociación tenía un apellido muy gracioso, ya que coincide con un nombre femenino. Digamos que se llamaba Fernando Carolina.

Un grupo de jóvenes a los que no nos hacía ni pizca de gracia semejante proselitismo organizamos una contracampaña y varias acciones de boicot. Nuestras actividades fueron mucho más modestas y limitadas, aunque nuestra falta de medios fue ampliamente compensada por nuestro fervor e inflexibilidad. Ni que decir tiene que varias de estas iniciativas no respetaron la Constitución vigente ni se enmarcaron en las reglas del juego del estado de derecho. Una pena.

En septiembre del mismo año la céntrica sede de la asociación de mariquitas sufrió un asalto y varios destrozos, tanto en la fachada como en puertas, ventanas y otros elementos. Yo no tuve nada que ver y tampoco conozco a los autores de semejante heroicidad, pero el caso es que la Brigada de Información de la Policía Nacional me relacionó con el asunto (basándose en la denuncia de los invertidos), me localizó y me hizo declarar durante varias horas.

El interrogatorio fue bastante desagradable. Los muy desconfiados no se creían que no pudiera facilitarles ni una pequeña pista y me dieron bastante la brasa. Como nota de humor recuerdo el cabreo que se agarró uno de los inspectores cuando cogí y me puse a leer la denuncia que él mismo había dejado olvidada en su mesa al salir a hacer un recado. En el encabezado venían los datos y el domicilio del denunciante, Fernando Carolina, y el poli debió de pensar que íbamos a vengarnos o algo así. Me arrancó el folio de las manos todo alterado.

Al final los muy capullos me empapelaron y tuve un juicio del que guardo terribles recuerdos, no tanto por lo ingrato de la situación y por el lógico temor a que me empuraran, sino porque tuve que sentarme en el banquillo entre dos maricones confesos y convictos, uno de ellos el amigo Carolina, que no tenía nada de pluma y vestía en plan pijete, y el otro un maromo de los llamados ositos con aspecto de ir poniendo varas sin preguntar. También estaba como testigo de la acusación una locaza estridente que por lo visto se encontraba en el local asaltado la noche de autos.

La farsa duró muy poco y tengo que reconocer que gracias a la llamativa maricona, que después de mi intervención negándolo todo, reconoció ante el juez y la fiscal que no era yo quien había trepado por la ventana y que no me reconocía en absoluto. Estuve a punto de matarlos a todos por hacerme perder el tiempo en semejantes idioteces que estaban claras desde el principio, y también me faltó poco para declarar que ni borracho habría trepado a oscuras por la fachada de un antro de bujarrones, pues al hacerlo mis cuartos traseros habrían quedado desprotegidos al menos unos instantes.

Pero lo más curioso fue que pocas horas después del juicio recibí una llamada al móvil de Fernando Carolina en persona. Aquello me pareció bastante patético, pues para empezar me comentó que le había sorprendido mi aspecto de “gente normal”. Supongo que esperaba encontrarse en la sala con un skin-head. Por educación me callé que siendo él presidente de una organización de sodomitas militantes, también a mí me había chocado su aspecto de persona ordenada y alejada de todo vicio. Luego, tras anunciarme que había remitido al Defensor del Pueblo varios elementos de nuestra contracampaña, me soltó una charleta sobre el drama de la marginación de los homosexuales y me invitó a profundizar sobre el tema tomando un café. Rehusé amablemente con la lógica inquietud ante la posibilidad de haberle gustado. Por último me manifestó sus temores ante posibles nuevos atentados de la extrema derecha contra su sede, lo que me dejó, como es natural, completamente consternado.

Desde ese día, y como mi ciudad es pequeña, me he encontrado en numerosas ocasiones con Fernando: en la cola del autobús, en el Carrefour, en el cine, cruzándose conmigo por la calle… y siempre me saluda muy atento y afable. En justa correspondencia yo siempre le dedico una sonrisa y voceo a pleno pulmón: “¡Hasta luego, Carolina!”. Uno, que es educado.

51 comentarios:

cagüentóóóó... dijo...

No me pega nada esta historia de usted Sr. Neri... ¿¿¿es cierta o inventada???...

Al Neri dijo...

Totalmente verídica. He decidido publicarla en honor a Teutates, que en el pasado brindis nochebuenero se sorprendió mucho cuando me la oyó contar, aunque a mí em sonaba que ya la conocía.

Asier dijo...

Al, esta claro que pertenecemos a cosmovisiones totalmente contrapuestas. Sin embargo, tambien es cierto que me paseo por vuestra casa sin que me hayais instado a ellos, por lo que no me permitiré observaciones insultantes ni nada por el estilo, porque eso seria injusto.
Solo comentar una cosa: quienes padecéis de homofobia pareceis pensar que una manifestacion de homosexuales (para mi maricon o maricona es otra cosa, un subgrupo) comentais que lo que desea hacer el personal es "proselitismo"
Esto podria llegar a entenderse como "hacéos maricones"?
De lo que se trata simplemente es de reivindicar unos derechos, punto pelota.y puestp que nadie va a concederlos gratis, justo es que quien se sienta concernido se manifiste.
Espero por tu bien y por el del resto del personal que tus tiempos de espada queden muy atras, si no vaya tela...

Al Neri dijo...

Asier, agradezco mucho su ponderado comentario y ni que decir tiene que no hace falta que le invitemos para que usted opine lo que considere conveniente, a favor o totalmente en contra de lo que aquí manifestamos.

En síntesis y por no aburrirle, le diré en primer lugar que yo no soy homófobo y que mi actitud crítica no es hacia una tendencia sexual concreta quue ya sé que nadie quiere imponerme (de momento), sino a la reivindicación (y consecución) de derechos que yo considero que estas personas no deberían tener en ningún caso, pues ello atenta contra la sociedad y contra la familia. Tampoco me agrada que me intenten vender por todos los medios como normal algo que no lo es.

Es solo una aclaración, pues soy consciente de que es complicado que nos pongamos de acuerdo.

Asier dijo...

Gracias por la respuesta, Al.
No quiero ocupar demasiado tiempo en este apartado entrando en debatir toda una serie de conceptos que per sé requeririan de miles de posts diferentes, pero creo que el término "homofobia" podria incluir algunas de las actitudes que usted manifiesta. Bueno, al menos es sincero...
Respecto al atentado contra la familia, lo que voy a decirle no pretende rebatir su punto de vista. Simplemente me temo que para bien o para mal (y muy posiblemente por encima de cualquiera de estas dos valoraciones)la familia, tal y como la hemos conocido, es algo que se transforma, como cualquier otra institucion social en estos tiempos que corren.
Lo que creo respecto a esto es que los que piensan como usted acerca de la familia (el valor de la familia tradicional en general, no hablo solamente de los matrimonios homosexuales) tal vez se empecinen equivocadamente a la hora de pretender salvaguardar instituciones que, independientemente de que lo deseémos o no, cambian. Y la resistencia al cambio, en este u otros apartados es una batalla perdida (y no tiene porque ser sintoma de una decadencia, simplemente de un cambio, mal que le pese o, hasta cierto punto, me pese).
Estamos tan en desacuerdo en casi todo que podria llegar hasta a ser gracioso pretender que discutiésemos con argumentos.
Pero no estoy de acuerdo con que sea dificil que podamos ponernos de acuerdo: creo que es mas bien imposible.
De todos modos, al final eso es lo de menos. Cada vez estoy mas convencido de que estamos en este mundo porque tiene que haber once para montar un equipo de futbol, o sea que...
Buena continuacion.

Aprendiz dijo...

Muy buena anécdota. Hay que reconocer que los maricones (los de verdad, no los viciosillos) podrán ser eso, maricones, pero son buena gente, mira si no a Carolina, que hasta te cogió cariño ;-) jajajajaja

Asier dijo...

Cierto es: reconoce que el tal Carolina se ha comportado como un señor!

ignatus dijo...

Neri, que conste que la locaza estridente no te reconoció porque en el juicio estabas vestido... Y de frente y a dos patas.

Además, el hecho de que el tal Carolina tuviese tu número de teléfono se explica porque se lo pasó la locaza.

¡Pillín, pillín, que no lo cuentas todo!

Asier, alma de cántaro, ¿de qué arbol caiste? ¿No habías leído antes de ahora ninguna de las entradas que con el "tema/etiqueta" homofobia se habían publicado anteriormente en este blog? Empieza por los de abajo, que te vas a partir la caja...

Saludos a ambos.

Al Neri dijo...

Ignatus, la etiqueta no es "homofobia", sino "homosexualidad".

Asier, sí, un caballero de la cabeza a los pies que denuncia a la gente al buen tuntún, sin prueba alguna, solo para darse publicidad.

Asier dijo...

... contra cuya campaña reivindicativa se orquesto otra, varias de cuyas iniciativas no respetaron la Constitución vigente ni se enmarcaron en las reglas del juego del estado de derecho, pero que pudieron en algunos casos ser llevadas a buen puerto gracias al fervor y la inflexibilidad de unos caballeros de los de la cruz y la espada -no sabia yo que pudiesen ir legitimamente juntas en estos tiempos- que suplieron de este modo la falta de medios materiales de los que disponian.
De oido, lo que se dice de oido, no cantaria el señor este. Calculo que de oido, de oido no cantaria el tal Fernando. Supongo que te relaciono con campañas contra él y que por ahi pretenderian atar cabos. Si de lo que te acuso fué de entrar al garito rompiendo platos, ya es otra cosa, claro, que al final el que estuvo en el juicio fuiste tu y tu sabras mejor que yo el tema, evidently.

sefo dijo...

Bueno si no hiciste esa, que vete a saber, harias otra parecida Nery pero vamos, un alarde de chuleria y de intolerancia que a lo mejor te habia venido bien que te metieran un purito para que aprendieras a respetar a los demas, no?

ignatus dijo...

¿"Homofobia" dije? ¡Uy, qué lapsus, señor Neri! Perdón, perdón.

Por cierto, ya que hablas de publicidad, ¿salieron tus inicales en los periódicos? Anda, ponnos el enlace al Norte de Castilla, porfi, que tiene que molar (pondría tu nombre en el pabellón de ilustres, junto a mi amigo el "nongrato" y mi tatarabuelo cura -que afortunadamente no cumplió el voto de castidad)

Señorita Sefo, no sea cruel y no mente la soga en casa del ahorcado: no le diga a Neri "meter" y "puro" en la misma frase, que le puede traer malos recuerdos.

Saludetes.

Aprendiz de Brujo dijo...

ESENCIALMENTE CONOZCO TRES POSTURAS ANTE LA HOMOSEXUALIDAD:

A-LA HOMOSEXUALIDAD COMO ALGO NATURAL, NORMAL. LA OPCIÓN SEXUAL COMO SI FUERA ELEGIR ENTRE CIENCIAS Y LETRAS.

B-LOS QUE NO CONSIDERAMOS QUE SEA ALGO NATURAL, PERO SI ALGO INEVITABLE Y QUE SE HA DADO A LO LARGO DE LA HISTORIA. NO TENEMOS NADA CONTRA LOS HOMOSEXUALES Y VEMOS COMO ALGO LÓGICO Y NORMAL QUE SE REGULE Y DE CAUCE JURÍDICO A RELACIONES JURÍDICAS RECONOCIENDOLES DERECHOS ASOCIADOS A OBLIGACIONES,(COMO TODO QUISQUI).A LA GENTE QUE PENSAMOS ASÍ NO NOS PERTURBA LA PRESENCIA DE UN HOMOSEXUAL, NO SUPONE UN PROBLEMA PARA NOSOTROS QUE UNA AMIGO LO SEA, PERO RECONOCEMOS QUE NOS LLEVARÍAMOS UN SUSTO SI UN HIJO NUESTRO LO FUERA. AUNQUE YO PERSONALMENTE LE APOYARÍA HASTA LA MUERTE, DESPUÉS DEL DISGUSTO INICIAL. OBSERVAMOS LA HOMOSEXUALIDAD COMO ALGO "ANORMAL",(APARTADO DE LA NORMA O USO GENERAL) PERO EN NINGÚN CASO PENSAMOS QUE ES UNA ENFERMEDAD.
A MUCHOS HOMOSEXUALES LES OFENDE ESTA POSTURA Y NOS TACHAN DE HIPÓCRITAS.LEJOS DE SER ASÍ ES UNA POSTURA SINCERA Y BASTANTE HUMANA, BAJO MI PUNTO DE VISTA.


C-LUEGO ESTÁ LA HOMOFOBIA, QUE SI QUE ES UN FENÓMENO CUASI-PATOLÓGICO. MIRAIS A UN HOMOSEXUAL CON DESPRECIO, HACEIS BROMAS,(A LO PEOR NO SOLO BROMAS)CONTRA UN SUJETO POR TENER UNA TENDENCIA, (NO OPCIÓN)SEXUAL DISTINTA A LA VUESTRA.PENSAIS EN HOMOSEXUALIDAD COMO PATOLOGÍA, NO QUEREIS UN HOMOSEXUAL CERCA NI EN PINTURA. Y TENEIS PESADILLAS CON LA POSIBILIDAD DE TENER UN HIJO CON ESA TENDENCIA.OS RECREAIS EN DESCALIFICATIVOS TRASNOCHADOS CARENTES DE GRACIA, NUNCA EMPLEAIS EL TERMINO HOMOSEXUAL.Y DEFINITIVAMENTE SI OS IMPORTARÍA Y AFECTARÍA AL APRECIO QUE POR ALGUIEN TENEIS EL HECHO DE CONOCER QUE TIENE UNA TENDENCIA SEXUAL DISTINTA A LA VUESTRA.

DEBAJO DE ESTAS OBSESIONES,(AUNQUE NO ES TU CASO, -TE CONOZCO DESDE QUE TIENES SEIS AÑOS),A MENUDO HAY UN "MARICONAZO" ESCONDIDO.
Perdón por las mayúsculas, he cogido carrerilla... y por no cambiarlo todo...

Asier dijo...

perfectamente descrito, si señor.
Yo soy de los de la segunda, solo que, honestamente, me daria exactamente igual que mi hijo fuese homosexual (excepto porque le iba a tocar sufrir mas de lo necesario). Pese a que no se lo crea nadie cuando lo digo. Y no se trata de una pose, ni de ser "progre" ni de otras cuestiones mas esdrujulas, aunque seguro que para muchos contertulios esto seria imposible de creer.

Teutates dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Dulcinea dijo...

A los homosexuales les encanta hacerse las víctimas del mundo y por eso se inventan denuncias, juicios, lo que haga falta con tal de salir en el periódico o en la televisión. Lo más probable es que los daños en su local los provocaran ellos mismos para salir en los medios y tu pagaste el pato de casualidad.

Teutates dijo...

Gracias señor Neri por publicar algo en mi honor, aunque tengo que decir que me hubiera gustado más que publicara en tal concepto uno de sus fabulosos relatos.
Lo único que siento es no haber visto la cara que tenía sentado en un banquillo de acusados rodeado de ese par de maromos. Me habría reido bastante, (eso sí, sabiendo el resultado de antemano).
Sobre la homosexualidad, yo respeto a las personas con esta tendencia, conozco a varios con los que me llevo bien y me rio bastante, pero no les concedería nunca determinados derechos, incluso y honestamente lo digo aunque no me crea nadie, aunque fuera hijo mío, que por supuesto le querría igual y le apoyaría en la medida de mis posibilidades, pero equiparar sus uniones al matrimonio, permitir legalmente que adopten (que por otro lado lo hacen de otras formas), o que me hagan comulgar con que es algo tan normal como una relación heterosexual, por ahí no paso.
Por otro lado, admito que nuestra sociedad evolucione y que estas parejas, tengan la libertad de hacer público su amor sin que los lapiden, pero de ahí a que se diga que eso es una familia hay un mundo, que lo llamen de otra manera, pero familia no es.

Rocco Lampone dijo...

Sr. Neri, mira que me suena esa historia, si...
En aquella época, o un año antes, no había pasado por la universidad una Exposición sobre sexualidad y mariconadas (formas de enfundar un plátano y cosas así) que también sufrió vandalismo y destrucción.
Andaba usted por ahí, Caporegime?
O estaba intimando con Carolina?

Al Neri dijo...

Aprendiz, no veo ninguna relación entre ser maricón, vicioso o no vicioso, y buena persona. Habrá de todo, como en botica.

Sefo, mujer, ¿cómo osa dudar de la sentencia de un juez del Estado de Derecho? Es usted una fascista...

Aprendiz de brujo, no me identifico en absoluto con la opción c). Ante todo los homosexuales son personas y merecen todo el respeto como tales. Otra cosa es respetar determinadas reivindicaciones y logros de este colectivo.

Dulcinea, usted sí que sabe.

Rocco. menuda memoria. Esos vandalismos intolerables del 99 a los que usted se refiere los conozco porque me los ha contado un amigo.

Rocco Lampone dijo...

Frase típica, Sr. Neri...
No, no es para mí, es para un amigo...

A mi no me pasa, es que un amigo me contó...

Verá, doctor, tengo un amigo que...

Típico.

Aprendiz de brujo dijo...

Me parece bastante enriquecedora la entrada de Teutates.
A mi el tema de la adopción me ofrece muchísimas dudas, y creo que debe ser resuelto considerando el criterio profesional de los expertos, ni prejuicios religiosos o de otro tipo, sabiendo en este caso que el bien jurídico prioritario a proteger es el bienestar y educación del menor.
Sin embargo me parece que es indiscutible, que las parejas homosexuales puedan ser objeto de derechos y obligaciones. Que se puedan casar o que se llame como se quiera, (el pronblema jamás debe ser el nombre), que devenguen pensiones de viudedad, permisos laborales por enfermedad....
Asier tu postura con la homosexualidad es ´muy similar a la mía, pero la mía es más conservadora.Digamos que yo parto de la base de que la homosexualidad, es una realidad indiscutible, compleja,(no natural), y que una sociedad mayoritariamente homosexual no sería viable. Sin embargo creo que a la hora de restringir un derecho, a los homosexuales,o a quien sea hay que tener razones muy claras, RACIONALES, morales y hasta científicas para hacerlo.Por tanto es justo que estas personas tengan un estatus jurídico lo más similar posible al resto.
Por cierto Neri creo que formalmente los leprosos eran personas en tiempos de Cristo.

Clebarr dijo...

He disfrutado mucho con esta entrada, Sr. Neri. Muy divertida..., por lo menos para mi, que no tuve que sentarme en el banquillo de los acusados.
Estoy bastante de acuerdo con lo expuesto por Asier y Aprendiz de Brujo. Mi indolencia moral hace que cada día lleve más al extremo eso de "Suícidate, pero no salpiques".
No sé porqué, pero cuando un amigo mío está a punto de tener un niño, en vez de preguntarle alguna memez del estilo: ¿Te gustaría que fuese un brillante científico o un ilustrado filosofo?, le preguntemos algo mucho más peliagudo: ¿Qué prefieres, que tú hijo sea maricón o que se case con una gitana?
El 100% coincidimos en que preferimos verlo encamado con Zerolo antes que con la hija de Pedro Jiménez Heredia.
Hombre, si se casa con la hija de los Jiménez, las Noche Viejas con la familia política (cabra incluida, por supuesto) podrían ser memorables, dignas de ser contadas, pero no. Todos sin excepción preferimos verlos agarrados de la mano de un Carolina cualquiera.

Aprendiz de brujo dijo...

Neri, no vale decir que Suicidio. En su caso que prefiere, ver a una hija casada con un Heredia o que sea una respetable lesbiana?.Qué prefiere la cabra en nochevieja, compartiendo mesa y mantel con un consuegro que lleve cuatro anillos en cada mano o cantar a coro mujer contra mujer en los postres, con su nuera.
Qué preferiría que se presentara en su lugar de trabajo su yerna , con bandera arcoiris en la pechera ó que la visitante fuera su consuegra loli en chanclas, de negro a pedirle que si puede hacer algo por la ayuda de su sobrina.
Para mi no hay color, honestamente.

Pedro dijo...

Aclárenos, por favor, cómo averiguó su número de móvil el tal Carolina.

misideascotidianas dijo...

maricón.
1. m. vulg. marica (‖ hombre afeminado). U. t. c. adj.
2. m. vulg. sodomita (‖ hombre que comete sodomía).
3. m. U. c. insulto grosero con su significado preciso o sin él.

No me gusta nada que se utilice esta palabra, porque se hace con intención de insultar. Cada vez me desagrada más, aunque es algo que arrastramos culturalmente y será dificil que hablemos respetuosamente de personas que son homosexuales.

Dicho esto. Evidentemente la célula de la sociedad es la familia y el matrimonio es entre un hombre y una mujer. Cualquier otro tipo de combinación es eso, otra cosa.

Un salu2

Luisa

Al Neri dijo...

Pedro, no deseaba dar más detalles sobre la historia, pero para satisfacer su curiosidad le diré a grandes rasgos que algunos contenidos de nuestra comtracampaña pública iban firmados adjuntando forma de contacto, que era el número del móvil que yo llevaba encima ese día.

Luisa, agradezco su puntualización, pero yo utilizo "maricón" en la primera o segunda de sus acepciones. ¡Nunca en la tercera, Dios me libre!.

De todos modos le recuerdo que el colectivo homosexual emplea la palabra "maricón" con toda naturalidad para referirse a sí mismos, así que si fueran coherentes no debería importarles que yo la usara también. Y menos cuando es manifiesto que lo hago con mucho cariño y delicadeza.

El Subdirector del Banco Arús dijo...

A pesar del tiempo que ha pasado tengo grabada esta anécdota como todavía algo reciente.

Cuando nos enteramos que nos habían denunciado los maricones diciendo que les habíamos pintarrajeado la puerta de su guarida y pidiendo que les pagáramos la misma como si estuviera hecha de oro.

Cuando estábamos en los abarrotados vestíbulos de los juzgados, intentado adivinar quiénes serían los sodomitas denunciantes pensando que tendrían pinta de reinonas o algo parecido. Pues no la tenían pero, entre tanta gente, entró un grupo de tres individuos que, por su pinta de mariquitas liberados, identificamos al ppo.

Recuerdo los gestos de uno de los "testigos" de los cacorros, pegando saltitos y mariconeando por la sala para intentar explicar a la fiscal (una señora ya madura pero todavía de muy buen ver) cómo había observado a un individuo con una camisa "burdeos" (hay que ser invertido para decir que una camisa es de color burdeos) encaramándose a la ventana de su club... Y que ese individuo no era usted. La cara de la fiscal era un poema. Como la de ellos cuando ésta solicitó la absolución.

A la salida, los mariflores se dirigieron a la fiscal a contarle vaya usted a saber qué...

Y también recuerdo lo que nos reímos cuando nos relató su conversación telefónica con la jefe de las locazas cuyos detalles no debería haber omitido y le ruego comparta con todos.

Txiripitiflautiko dijo...

Ja,ja,ja...Muy buena la historia.

VANESA dijo...

Tu anécdota es muy divertida seguro que los maricas también se lo pasaron bomba.
Sellar bien los armarios para que no salga ningún otro maricón.
Los homosexuales gracias a Dios van ganando visibilidad en todos los ámbitos los hay jueces,plíticos deporttas militares qe se proclaman gays ¿ y que? ¿porqué no han de tener sus derechos? ¿ no son personas?.
Está mejor un niño en una inclusa recogido que con dos personas del mismo sexo que le quieran cuiden y atiendan,estoy convencida que no.

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Eso es un sofisma. Sería lo mismo que preguntar: "¿Cómo estaría mejor un niño somalí: pasando calamidades y a punto de morir de hambre en su país o siendo mantenido y alimentado por un buen negrero decimonónico a cambio de servir el té como esclavo en su mansión?"

El que una situación sea preferible a otra no convierte a aquélla en deseable ni, mucho menos, en correcta.

VANESA dijo...

Subdirector del Banco arús no has entendido nada.

VANESA dijo...

Si para ti ser homosexual equivale a ser un moustro no tengo nada más que hablar contigo.

Manolo Sanchis Padre dijo...

Vamos a ver. Si alguien puede presumir de haber tenido experiencias de esas, soy yo, que le he visto el pijo a Gento, Puskas Di Estéfano y compañía. Pero que no se te ocurriera tener pensamientos raros, que venía Don Santiago Bernabeu y te cortaba el carné de hombre.
La verdad es que el tema de la homosexualidad no me quita el sueño. Toda mi vida me han gustado las mujeres, creo que nuestra disposición anatómica está preparada para encajar con el sexo opuesto. No obstante soy sumamente respetuoso con las tendencias y sensibilidades que puedan tener otras personas.
Los asuntos de alcoba de los demás no me preocupan en absoluto. Lo que si me preocupa es la regulación jurídica que se le dé, pues ahí es donde pueden empezar a surgir una serie de derechos, tanto para el individuo, como para terceros. La impresión que tengo es que se ha legislado de una manera un tanto frívola y a la ligera, dejándonos llevar más que por intereses sociales que nos afecten a todos, por caprichos políticos al uso de determinados individuos, (que personalmente flaco favor hacen a los que de verdad tienen otra sensibilidad, pues estoy convencido que hay homosexuales que tienen una calidad como personas inmensa). Lo que no podemos hacer es legislar y gobernar a golpe de aplauso fácil y políticamente correcto.

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Utilice argumentos, señorita Vanessa, y no use doble morales ni raseros. Por cierto, moustro no existe en español (dos faltas tipográficas en la misma palabra? lo dudo).

VANESA dijo...

Subdirector del Banco Arús que gran error ortográfico he cometido estoy segura que me mandará Dios por eso al infierno,como allí no conoceré a nadie y también estoy segura que usted se encontrará allí digamé como es para poder saludarle y seguir contendiendo sobre el tema en los infiernos.

ignatus dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ignatus dijo...

Subdirector, no sea usted malo y no se meta con el personal por errores ortográficos. Me parece de mal gusto y no creo que conduzca a nada, salvo para hacer ver lo listo que es uno.

Y echarlo en cara a través de un comentario en el que se olvida usted de una interrogación de apertura y comienza con minúscula después de una interrogación de cierre ya es el remate.

(¡Qué listo soy, que ilu!)

Saludos.

Al Neri dijo...

Subdirector, solo recuerdo tres cosas de la conversación:

- Que me contó que su pareja tenía el sida y que yo "no sabía lo que era eso".

- Que me dijo que los homófobos pensábamos que los homosexuales eran unos viciosos que estaban todo el día dale que te pego y que también había heterosexuales muy promiscuos. A lo que le contesté: "Yo no sé si usted es de los de polvo diario o de los de sábado sabadete, pero está claro que lo que hace va contra la naturaleza".

- Que me ofreció quedar a tomar un café y le respondí muy secamente: "¿Con qué objeto?"

DasGretchen dijo...

Lo que me he podido reír. Gracias por compartirlo. Un saludo.

Álex dijo...

(Y parte 2)

Sé que es un asunto complicado en el que las palabras y los conceptos tienen muchas connotaciones, pero, con el corazón en la mano, la relación que nos une a mi pareja y a mí está mucho más cerca de lo que se llama noviazgo/matrimonio que de cualquier otra cosa. En nuestra vida cotidiana procuramos tener un comportamiento honesto y noble, actuamos con total corrección ante todo el mundo, no atentamos contra el entramado social ni familiar, es más, creo que lo reforzamos en nuestro tejido más próximo. Cualquiera de los niños o adultos que nos conoce como pareja o como individuos nos pondría probablemente como ejemplo de buenas personas. Y así sucede con muchísimas personas y parejas homosexuales. (Porque, en resumidas cuentas, la cuestión sexual es un aspecto secundario).
Puede que sea conflictivo saber si tenemos derecho a que se nos llame matrimonio y todo lo que ello conlleva. Pero sobre lo que no debiera haber problema es en que tenemos derecho a que se nos respete, no sólo como personas sino también como pareja. Y como no somos un caso aislado, me parece razonable que haya una cobertura jurídica, legal o lo que proceda.
La manera en que se busca ese reconocimiento es cierto que a veces no es la más adecuada. Pero eso no quita para que el objetivo sea lícito y razonable.

¿Dónde está la desviación o el problema psiquiátrico grave? Mis valores y mi vida son tan serios y dignos como los de cualquier persona equivalente heterosexual. No soy mejor ni peor persona por ser homosexual, seré mejor o peor por muchas otras cosas, pero no por esa. ¿Dónde está el peligro para la sociedad? El riesgo estará en la falta de educación, la falta de valores y otras muchas cosas realmente importantes, pero no en que haya parejas de mujeres o de hombres que vivan con normalidad y con respeto.

¿Me atraen las personas de mi mismo sexo? Pues sí, es así. Y no sé por qué. Sé que no fue así siempre o no así de claro. ¿Nacemos, nos hacemos? ¿Importa eso? ¿He enfermado por el camino? Creo de verdad que no.
Claro que hay gente homosexual que es promiscua, egoísta, violenta, inculta, incoherente y/o mil cosas más. Supongo que en una proporción semejante a la que hay en la población heterosexual.

Y no se puede jugar a mezclar cosas como se hace peligrosamente en algunos comentarios. La atracción sexual que sienta un adulto hacia un niño tiene un componente radicalmente distinto, que es el de la desigualdad total de condiciones entre las partes de la atracción. Tampoco tiene mucho que ver la atracción sexual entre hijos y progenitores porque implica vínculos emocionales y afectivos muy diferentes.

Me he extendido quizá demasiado, pido disculpas por ello. Me gustaría que sepan que sus post y comentarios me han hecho pensar y cuestionarme cosas y con la misma sana intención escribo también esta aportación.

Álex dijo...

(Parte 1)

He conocido este blog a través de uno de sus participantes habituales y me ha resultado interesante en muchos aspectos, especialmente por el buen nivel intelectual general.

Quizá por eso me han resultado sorprendentes muchas de las cosas que se han escrito en los post y comentarios incluidos en el trazo viperino “homosexualidad”. Sé que no son los más recientes y que ya se ha escrito mucho sobre todo ello, pero permítanme hacer algunos comentarios. Los inserto en este post porque es el más actual entre los que me han “removido”.

Me gustaría preguntar a varias de las personas que han dejado su opinión aquí si conocen de manera cercana a alguna persona homosexual. Yo lo soy y, claro, aparte de mí, que poco a poco me voy conociendo bastante, también he ido conociendo a algunas otras personas homosexuales. Más de las que yo pensaba y menos de las que seguramente muchos piensen. Por suerte, casi todas estas personas que he conocido son grandes personas que viven solas o en pareja y todas muy cercanas y unidas a sus familias. Algunas ocultan su homosexualidad y otras no, pero puedo asegurar que nadie que las conozca las calificaría de personas enfermas en ningún sentido. También he conocido a alguna persona homosexual retorcida y viciosa y desequilibrada. Que alguien me diga que no conoce a algún heterosexual así...
Conozco también de manera próxima a un hombre homosexual sin pareja que adoptó a un niño hace años. Sinceramente creo que su comportamiento particular es el de una familia ejemplar para cualquiera que los conozca.

Es indudable que la atracción sexual entre mujeres o entre hombres no es lo mayoritario. Tampoco lo es la castidad, por ejemplo. ¿No es también la castidad contraria a "ley natural"? Creo que la especie humana se ha saltado muchas "leyes naturales" o como se las quiera llamar. Hay montones de ejemplos en muchos órdenes de la vida: desde hacer "puenting" a las manipulaciones genéticas. Incluso hay muchos impulsos o valores que seguramente también contradicen esa “ley natural” que se suele invocar: pienso por ejemplo en la compasión hacia el que sufre o el sentimiento de culpa, pero habrá más.

Con las relaciones homosexuales siempre parece olvidarse que no sólo están hechas de sexo, sino que tienen una parte afectiva tan fundamental como en cualquier otra pareja. Sinceramente: yo amo a mi pareja como cualquier otra persona heterosexual ama a su pareja. Por mucho que lo pienso no hay ninguna diferencia. Somos dos personas mayorcitas que se aman y que sentimos que como pareja nos va mejor y enriquecemos más nuestra vida y la de los demás que por separado. Que tenemos un compromiso para seguir así y que no queremos que se rompa por ninguna causa.
Pienso que sería una verdadera injusticia que no pudiéramos vivir como pareja con una cierta normalidad. Toda la parte afectiva que nos une (amor, respeto, cariño, discusiones, desencuentros, miedos, atracción…) puedo asegurar que es sustancialmente igual que la de cualquier pareja. Y creo también que es esa parte afectiva la que de verdad diferencia a una pareja de las que llamamos novios, parejas de hecho o matrimonios de otras parejas que se citaban en otros post como similares a una pareja homosexual: una pareja de hermanos o un hombre y una tortuga… Tampoco me parece que sea decisiva la cuestión reproductiva porque eso invalidaría también a todas las parejas que se forman fuera de edad fértil, caso cada vez más frecuente, por cierto.

Aprendiz de brujo dijo...

Por cierto, me has hecho cuestionarme cosas.

Aprendiz de brujo dijo...

Tanta inteligencia, tanto respeto, tanta coherencia en tu discurso me han dejado de piedra independientemente de que no comparta algunas,(las menos)cosas que manifiestas.
Sé feliz, es lo único que te deseo.

Al Neri dijo...

Bienvenido a este blog, Álex y muchas gracias por su sincero comentario. Le agradezco especialmente que nos haya expresado sus sentimientos además de sus ideas.

Creo que es complicado que podamos coincidir en nuestras opiniones, ya que tenemos visiones diametralmente opuestas sobre la homosexualidad. Mi postura sobre los puntos que usted plantea se encuentra sintetizada en un post que publiqué hace tiempo. Básicamente discrepo con usted en que considero que la homosexualidad no es normal (y no me refiero en términos estadísticos)ni una pareja de homosexuales es equiparable de ninguna manera a un matrimomio. En consecuencia rechazo cualquier normalización social y jurídica de estas situaciones.

Todo ello sin entrar en cuestiones morales ni religiosas, pues yo no tengo que predicarle a usted.

Por supuesto, y al margen de mi postura sobre estas cuestiones, que le expresado con la misma sinceridad que usted, siempre defenderé la dignidad de cualquier persona sea cual sea su orientación sexual. No concibo ninguna discriminación ni maltrato hacia las personas que se sienten atraídas por otras de su mismo sexo. Pienso igual que usted que mezclar homosexualidad y paidofilia es injusto y tendencioso. Y personalmente le deseo a usted que sea muy feliz.

Por otra parte, no entiendo que nos diga que los homosexuales que conoce son muy majos. No lo dudo, ya que la calidad humana nada tiene que ver con la condición sexual, aunque a veces sí con la conducta.

ignatus dijo...

Magnífico comentario, Álex.
No se disculpe por la extensión de sus palabras, pues no sobra ni una coma: me ha encantado y ha sido un placer leerle.

Ojalá le veamos por aquí más a menudo.

Un saludo.

Álex dijo...

Gracias por los buenos deseos y por sus comentarios a ambos, Aprendiz de Brujo y Al Neri.

Lógicamente, ya era consciente al escribir mi comentario de que mi opinión respecto a la homosexualidad es muy diferente a la de muchos de los participantes en el blog. Por eso quería aportar algo más que opiniones o ideas. Casi con toda probabilidad, mi educación, entorno familiar, base religiosa, etc. sean muy parecidas a las de los demás participantes. Y, claro, este debate que estamos leyendo en el blog se ha producido también dentro de mí a lo largo del tiempo. Como pueden imaginarse, yo también me pregunté si soy una persona normal. Mi primera impresión fue que sí, que lo soy, que yo soy una persona normal; ni enfermo, ni anormal, ni desviado. Y me he ido afirmando en esa idea. Las personas homosexuales que he ido conociendo también lo son en general, por eso contaba lo “majos” que son en el comentario anterior, para recalcar esa idea.
Cuando digo que soy normal (y la gente me ve normal) quiero decir que, con mis particularidades, con mis cosas especiales buenas y malas para mi y para los que me rodean, estoy dentro de los parámetros que permiten que mi vida se pueda desarrollar sin demasiados problemas y contribuir también a que la vida de las personas de mi entorno también se desarrolle un poco mejor.
¿Puedo ser normal yo sin que la homosexualidad sea normal? Si algo que analizado en cada persona merece respeto y no genera demasiada inquietud, ¿por qué al verlo como conjunto se convierte en intolerable? Supongo que el sentido que quiere dar el Sr. Neri a la idea de que la homosexualidad no es normal es que está fuera de norma, fuera de las normas. Si se refiere a la norma natural, ya expresé en mi anterior comentario que algo característico del ser humano es precisamente la superación de muchas normas naturales. En cuanto a cualquier otro tipo de norma creo que aquí llegamos al quid de la cuestión: lo absoluto o relativo de las normas y de los valores. Todos tenemos un temor lógico a que se rompan las reglas del juego, a que lo que creíamos absoluto se convierta en relativo. Todo es más fácil de controlar (en el mejor y en el peor sentido) con unas normas fijas. Pero no creo que haga falta recordar la cantidad de personas excepcionales que a lo largo del tiempo han estado fuera de la norma y que lo que consiguieron fue modificar esa norma para enriquecerla: científicos, pensadores, artistas, santos… Tampoco creo que haga falta recordar los debates históricos que luego quedaron superados (Ignatus mencionaba en un comentario el debate en época de Bartolomé de las Casas sobre si los indios tenían alma, por ejemplo). Está claro, creo, que hay normas y valores que han ido cambiando a lo largo del tiempo, en muchas ocasiones de manera positiva.
Creo sinceramente que la homosexualidad en sí misma no ataca ni destruye ninguna norma ni valor de los que puedan considerarse “intocables” o absolutos. Puede plantearse que la familia sea uno de esos elementos incuestionables, pero pienso que lo incuestionable serían los vínculos de amor, respeto, protección, etc. que forman una familia. Y esos vínculos no son atacados por una relación homosexual que se base en valores similares.

En fin, me he alargado en exceso de nuevo en mi afán de analizar las cosas con seriedad y tratar de aportar puntos de vista complementarios.

Álex dijo...

Gracias también a usted, Ignatus. Curiosamente, le acabo de citar en un nuevo comentario, tampoco especialmente corto. Tendré que llamarme "Álex, el breve"...

Aprendiz de brujo dijo...

Creo que has dado en el quid de la cuestión. La complejidad del asunto es disociar, porque así hacemos todos para bien o para mal, el fenómeno de la persona.
A mi personalmente no me molesta ver a dos personas del mismo sexo besarse en la boca,(si son mujeres, me puede hasta gustar de hecho). El asunto es determinar si es deseable o normal una sociedad mayoritariamente homosexual, sin perder de vista,-por supuesto- que los homosexuales son personas y gozan de identica dignidad y capacidad al resto, que han sufrido la incomprensión y el desprecio de una sociedad durante mucho tiempo.
Lo que no se os puede negar es derecho alguno.El único que me causa duda es de la adopción puesto que considero que el derecho no le corresponde a la pareja heterosexual u homosexual, sino al adoptado. Y desde ese prisma hay que enfocarlo, y entiendo que si los profesionales de las emociones y de las formaciones dan el visto bueno, no deberíamos poner trabas los demás.En su defecto, vosotros deberíais quedaros sin adoptar.
Por cierto y a título anecdótico mi anterior peluquero era homosexual y llevaba viviendo con el mismo tío 20 años, pero la mayoría de gays que conozco,(tampoco muchos) son bastante promiscuos y todos varones y de derechas por cierto.
Yo siempre he pensado que son puteros más por ser hombres, que por ser homosexuales.
Otra cosa que no comparto del discurso de algunos gays es eso de la libertad de elección de la tendencia sexual. Me ha gustado mucho tu discurso porque precisamente te alejas de ese criterio. No existe elección, yo creo que no elegimos nuestra tendencia sexual.
Yo no elegí las tetas, son ellas las que no salen de mi cabeza, ja, ja.
Alex, que te vaya muy bien.

ignatus dijo...

Álex, hombre de Dios, cuando dije que ojalá le viéramos más por "aquí" me refería al blog en su conjunto, no sólo a esta entrada.

Me atrevo a afirmar que "La Pluma Viperina" es un lugar tolerante y le dejarán pasearse por donde lo hacemos los blancos ;-)

Anímese aunque sea a hacer un ripio, que engancha.

Un cordial saludo y perdone la broma.

Álex dijo...

Gracias, Ignatus, por los ánimos y la broma. Procuraré ser más breve en este tema o en los que se tercien, porque reconozco que la cosa ha quedado un poco ladrillo y demasiado seria.
Aprendiz de Brujo, gracias de nuevo. Que nos vaya bien a todos, a ser posible. Si sirve a nivel estadístico, llevo más de 9 años con mi pareja. Y anteriormente tuve relación con otros 2 hombres. Ya peino canas, así que no me veo yo muy promiscuo...
No me da la impresión de que haya riesgo real de que se llegue a una sociedad mayoritariamente homosexual, ¿no? Y respecto a la adopción, ahí están los certificados de idoneidad que se requieren, digo yo que servirían también para parejas homosexuales, con idénticos criterios. Si la pareja cumple esos requisitos (bien evaluados, claro) pienso que no tiene por qué ser perjudicial para un niño criarse con una pareja homosexual. Pero con este asunto más que en ningún otro sí que hay que ver caso a caso.

Saludos a todos

ignatus dijo...

No se preocupe Álex que a mí me gustan largas (las aportaciones).

Saludos.